El Compromiso de Comprometerse

 

Comprometerse… Da miedo…

No. Miedo no. Es vértigo… Es como saltar al vacío… Es como entrar en una cueva oscura ¿Qué habrá dentro? ¿Cómo salir de ella si es necesario?

Puede que una relación de pareja funcione de maravilla, hasta que llega el momento en que uno dice: “Oye ¿por qué no nos casamos?”… ¡Uff!…

Respuesta: “Pero si estamos muy bien así”… “¿Para qué vamos a complicar las cosas?”

Y el que ha hecho la propuesta se queda desfondado… Sí; como si hubiera dado un paso en falso… “¿Es que no me quieres?” “No, no, no es eso; es que necesito tiempo”.

¿Qué ha pasado?

A ver… Tan simple como la vida misma (sólo que nos gusta complicarla)… Mientras se trata de salir juntos, de estar juntos sin más ataduras que la del “querer” (con la inmediatez y la limitación del término, “te quiero ahora”), la cosa va bien; no hay agobios. Pero ante la posibilidad o el planteamiento de “algo definitivo”, del supuesto “para toda la vida”, ya hay que pensárselo.

Y parece que, a partir de ese momento, el solicitado (o solicitada) se distancia un poco del solicitante… porque, tal como ha dicho, “necesita tiempo”.

Pero tú, solicitante, quieres a esa persona y “crees saber” que esa persona te quiere a ti. Entonces ¿qué puedes hacer?

Dale tiempo… Es lo que te ha pedido ¿no? Pues dáselo.

Esto, dicho así, parece “poco científico”, pero tiene una explicación “que sí es científica”… Verás.

Aunque ella (la persona solicitada) no quiera verte y se distancie de ti, sabe que te tiene seguro (o segura), porque la llamas constantemente y te preocupas por ella. Y mientras sepa que te tiene seguro, dará largas a la situación antes de comprometerse definitivamente. Porque no existe la amenaza de perderte y, por decirlo de alguna manera, puede “jugar contigo” hasta que le parezca bien.

Sin embargo, si dejas de llamar, si dejas de mandarle mensajes, si te distancias tú también, puede empezar a pensar que ya no te tiene tan seguro y quizá piense que si mantiene su actitud, te puede perder por completo.

Como comprenderás, si te quiere de verdad, si realmente quiere estar contigo, a pesar de las dudas que tenga, no va a permitir que la dejes; y si hay el más mínimo riesgo al respecto, hará lo posible y lo imposible porque todo vuelva a estar como antes e, incluso, dará ese paso que ahora tanto teme.

Soy consciente de que te puede parecer difícil aguantar que vayan pasando los días sin saber nada de esa persona; pero si de verdad quieres solucionarlo, es más aconsejable que “aguantes el tirón” y que no vuelvas a llamarla o a ponerte en contacto con ella… hasta que sea ella misma la que te busque y la que “vaya detrás de ti”.

Si te quiere de verdad, no tardará en hacerlo… porque no querrá perderte.

Pero si no lo hace… es porque no te quiere.

Y si no te quiere… entonces ya puedes dejar de preocuparte por ella, porque tú te mereces lo mejor.

… Y a otra cosa.

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